Reflejos en las salinas de Ercross ( Paraje Natural Marismas del Odiel, Huelva)
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sábado, 8 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
PRIMERAS NOCTURNAS
Molino de Viento del Pozo Bebé ( Puebla de Guzmán )
Abandonados y derruidos durante gran parte del pasado siglo XX, en Puebla de Guzmán hubo hasta 18 molinos de viento en funcionamiento hacia el año 1880. En el año 1924, aún funcionaban. A principios del siglo XXI se inició una restauración que en 2009 ya había devuelto al pueblo dos de ellos: el de La Horca y el del Pozo de Bebé.
En un típico molino de viento el techo, suspendido sobre rodetes, se mueve para permitir el libre movimiento de las aspas de cara al viento. Estas aspas transmiten el movimiento a la piedra volandera, la que muele el grano, a través de la rueda de engrane y la linterna. Se calcula que, durante un buen día ventoso, los molinos de Puebla de Guzmán llegaban a moler hasta una tonelada de trigo, unas 24 fanegas de entonces.
El molino de La Horca se encuentra en la salida de la carretera hacia Cabezas Rubias, en una zona de recreo recientemente habilitada. En los alrededores, dispersas en el suelo, se muestran varias piedras utilizadas para la molienda.
El otro molino restaurado, el del Pozo de Bebé, se encuentra junto a un grupo de otros dos no restaurados en la salida del camino hacia la ermita de la Peña (final de la calle Ventorro), por encima del mítico pozo que le da nombre.
Asimismo, aún hoy son perceptibles los restos de otros tantos molinos harineros en algunos cursos de agua cercanos al núcleo urbano.
Texto extraído de Huelvapedia
Molino de la Horca ( Puebla de Guzmán )
Zahurdas
Molino de Viento del Pozo Bebé ( Puebla de Guzmán )
domingo, 2 de septiembre de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
Tarabilla Común (Saxicola torquatus 13 cm)
Tarabilla Común
Saxicola torquatus 13 cm.
A poca altura sobre su
territorio, el bonito macho de Tarabilla Común «danza» arriba y abajo en
el aire mientras emite su chirriante canto, o persigue a la hembra en un
rápido cortejo nupcial. El canto dura sólo unos pocos segundos cuando la
tarabilla se para en uno de sus posaderos de canto, en la cima de un
arbusto o en un hilo telegráfico. Mientras canta desde el posadero,
agita la cola repetidamente y en los intervalos entre canto y canto a
menudo lanza su sonora llamada, un ronco y chirriante «tsac-tsac» o
«uiit-tsac-tsac».
La Tarabilla Común, que vive en parejas todo el año,
cría con frecuencia en los mismos terrenos que la Tarabilla Norteña,
prefiriendo las tierras sin cultivar y pasando a las cultivadas
principalmente en invierno, época en la que también se acerca más a las
zonas habitadas por el hombre.
En la península Ibérica la población indígena es
seguramente sedentaria, criando por todo el país en mayor o menor
abundancia según las zonas. Durante la época de migración llega un buen
contingente de aves europeas.
Identificación:
Ave rechoncha, de cabeza redondeada; en verano macho con cabeza y dorso
negros; manchas blancas en el cuello, alas y obispillo;
pecho castaño rojizo; más pardusco y apagado en invierno; en verano
hembra con partes superiores pardo listadas y sin mancha en el
obispillo; más oscura en invierno.
Nidificación:
La hembra construye nido en el suelo o cerca de él, principalmente de
musgo, hierba y pelo; pone, de marzo a junio, usualmente de 5 a 6 huevos
azul claro con finas motas de color pardo rojizo; incubación, sólo por
la hembra, de unos 15 días; los pollos, alimentados por ambos padres,
dejan el nido después de unos 13 días, volando pocos días más tarde;
normalmente dos crías.
Alimentación:
Principalmente insectos y sus larvas, algunos gusanos y arañas.
Hábitat:
Matorrales y campos baldíos.Texto extraído de la web: www.pajaricos.es
sábado, 25 de agosto de 2012
Herrerillo Común ( Parus caeruleus 11,5 cm)
Herrerillo Común
Parus caeruleus 11,5 cm.
El Herrerillo Común es uno de
nuestros pájaros más encantadores. En los primeros días de buen tiempo,
cuando el macho se lanza en vuelo nupcial desde la copa de un árbol,
utilizando sus azuladas alas como si fueran un paracaídas, su plumaje,
pecho amarillo azufre y capirote azul. El Herrerillo Común se limita aún
más que el Carbonero Común a los árboles de hoja caduca y suele evitar
los bosques sombríos de coníferas. Desde febrero la cavidad del nido,
frecuentemente muy estrecha, es elegida y defendida contra los otros
parus.
Silenciosos en verano, sobre todo en los países
mediterráneos donde sólo se les oye a primeras horas de la mañana, los
herrerillos comunes vuelven a hacerse vivaces en septiembre. En esta
época se registran con frecuencia grandes bandos de estas aves. Estas
migraciones son irregulares, según los años y los sectores geográficos
en cuestión. Disminuyen en invierno, tiempo de hambre para el Herrerillo
Común, que es sobre todo insectívoro y que busca entonces,
encarnizadamente, larvas y ninfas ocultas bajo las cortezas y las hojas
caídas.
Su costumbre de utilizar cajas para anidar ha motivado
que su nidificación se haya visto notablemente favorecida.
Identificación:
Alas, cola y capirote azules; mejillas blancas; dorso verde y partes
inferiores amarillas; sexos iguales.
Nidificación:
Cría en agujeros de árboles, cajas para anidar o huecos en muros; ambos
sexos reúnen musgo, hierbas, pelo y lana para material del nido; puesta,
de abril a mayo, de 8 a 15 huevos blancos con puntos pardo rojizos;
incubación, sólo por la hembra, alrededor de 14 días; ambos progenitores
alimentan a las crías, que vuelan después de unos 19 días.
Alimentación:
Sobre todo pulgones, orugas y otros insectos; algunos frutos,
granos y semillas.
Hábitat:
Parques y jardines.Texto extraído de la web: www.pajaricos.es
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